Inundándonos de Mar: entrevista a una poeta siempre en movimiento

Mar Benegas es una trabajadora incansable de la palabra: cuando no está concentrada en la escritura de poesía, está trabajando como mediadora y animadora de lectura, dando talleres de escritura creativa, impulsando sellos editoriales o concibiendo ingeniosas formas de compartir su pasión literaria.
¿Cómo “conocí” a Mar? Fue en uno de esos días en que estaba navegando en internet con vastas ganas de encontrar poesía para la entraña, poesía nueva para mí, de esa que turbara mi espíritu y me dejara con la imaginación inquieta. Entonces se develó, ya no tanto ante mis ojos sino frente a mi ánima, la poesía de Mar Benegas.
Por ello me pareció más que acertada la idea de acercarnos a Mar a través de una entrevista.

“Las religiones han utilizado ‘la palabra de Dios’ para someter a los pueblos. Ahora ese dominio es el de las grandes corporaciones”

Escribir para/por…
Para vivir, por no poder evitarlo.

¿Cómo fueron tus inicios en la literatura, cuándo decides dedicarte a ella?

Más que “en” sería un “con”, con la literatura, siempre. No fue una decisión como: “voy a dedicarme a la literatura, venga”. Más bien sería algo parecido a: “¿Qué es lo que me gusta hacer y con lo que más disfruto?” “¿Qué es lo que no quiero hacer bajo ningún concepto?” Y, desde ahí, tomé una decisión importante. Tenía un trabajo muy prosaico que además me dolía a nivel humano. Un trabajo desagradable que iba contra mis principios y que me introducía, cada vez un poco más profundo, en un sistema, el empresarial, que me repugna bastante. Cierto que era un trabajo socialmente muy aceptado y que lo que hice fue una “locura”, o eso me decían algunas personas; otras no, otras me apoyaron, afortunadamente estas últimas eran las más importantes para mí. No me arrepiento. Lo dejé y dediqué toda mi energía a hacer solamente cosas que me hiciesen sentir bien en todos los niveles: personal, espiritual y socialmente.

Si tuvieras que describir y definir el camino que has recorrido en este asunto de las letras ¿cuál sería tu primera acepción?

Agridulce, pero más dulce que otra cosa, sin duda.

Dada la forma en que yo llegué a tu poesía, debo preguntar, ¿de qué forma han intervenido las nuevas tecnologías para difundir tu trabajo?

Creo que las nuevas tecnologías me han ayudado a conocer personas de muchos lugares que de otro modo hubiera sido difícil encontrar. Descubrir poetas, escritores, textos… También ha facilitado que algunas personas pudieran acercarse a mis letras. Por todo ello estoy muy agradecida a las redes e internet.
Creo que también han cambiado la forma de publicar. Hay textos que, de no ser por internet, serían inaccesibles y que son verdaderos tesoros.
Pero la redes son una moneda de doble cara, con muchos peligros de difícil registro. Nos sumergen en una inmediatez y una urgencia que no permite el pensamiento demorado, el goce pausado, no nos permiten interpelarnos ni la mínima crítica, todo sucede a la de ya. Las veo también, además de con todas sus ventajas, como un instrumento de control, el gran ojo de Orwell.

Cuéntame ¿cómo es el proceso creativo de Mar?

Depende, cada uno es diferente. Hay ciertos libros que se convierten en obsesiones, me invaden, y entonces pienso en ellos siempre, todo el rato, sin descanso. Me despierto en medio de la noche o de madrugada y he de ponerme a escribir.
Después del proceso creativo viene el proceso más largo, que es el de trabajar sobre los textos. La corrección y la revisión me roban muchísimo tiempo. Creo que es ese segundo tiempo lo que convierte la combustión creativa, que siempre es espontánea y fulminante en un libro. Es el verdadero trabajo, el más arduo y difícil.

¿Cómo fue tu infancia y qué papel jugaron los libros en ella?

No tuve una infancia de romanticismo lector, es decir, no viví rodeada de libros ni tenía a alguien en la familia que me recitase poemas al atardecer, nada de eso. Leía lo mismo que los demás de mi edad, lo que había entonces de moda: Enid Blyton.

Pero sí hubo algunas cosas que me marcaron en mi relación con los libros, con la literatura y con la poesía. Por ejemplo la escritura, ya que descubrí muy pequeña, a los ocho años, de forma absolutamente natural, que escribir me ayudaba a entender las cosas que me sucedían, entonces yo no sabía que eran poemas, pero sí, ya entonces los escribía. La segunda cosa fue cuando mi hermano me regaló un libro “de mayores”, yo tenía 11 años, Las minas del rey Salomón; todavía guardo ese ejemplar como un tesoro; con él descubrí que la literatura era algo más que las aventuras de “los cinco”. O la colección completa de Mafalda, que tenía mi hermana mayor en su casa y que leía con voracidad, mil veces hasta que entendía la gracia, cada vez que dormía en su casa. Y, por último, la biblioteca pública; el día que me enteré de que me podían prestar los libros no podía creerlo. De allí me llevé Los escarabajos vuelan al atardecer, de María Gripe, o la colección de “El pequeño Nicolás”, y descubrí a mi gran admirado Edgar Allan Poe. Ese respeto y amor que siento por las bibliotecas públicas no ha cambiado desde entonces.

¿Qué lees actualmente? ¿Cuáles libros son los que más relees?

Ahora mismo ando leyendo Escribir, de Marguerite Duras, Arte y fuga de María Negroni. Arte y verdad de la palabra de Hans-Georg Gadamer. Y libros de consulta para el curso de poesía infantil que estoy impartiendo. Suelo releer bastantes libros: para prepararme para las sesiones, para preparar charlas o talleres, para los cursos de poesía. Son libros que tengo siempre apartados, en un lugar específico, y a los que acudo de manera constante.

¿En qué momento decides dedicarte a la literatura infantil y juvenil?

Bueno, creo que más que una decisión fue una consecuencia. El día que me pregunté sobre qué cosas quería hacer realmente, ese día apareció la infancia. Siempre he tenido un vínculo emocional muy fuerte con los niños, la mayoría de veces me caen bastante mejor que los adultos. Creo sinceramente que los niños son nuestra única esperanza, la nuestra y la del planeta que habitamos, y que, como esperanza, hay que protegerlos y cuidarlos.

Por otro lado, creo que el acto de crear está vinculado, directamente, con la niñez, los niños son creadores natos hasta que el sistema (educativo, social y familiar) se encarga de apagar esa creatividad, ya que la creatividad no es productiva.

Yo para crear me acerco a la infancia, tal vez por eso “me sale” también escribir para ella.

Leí algunas entrevistas buenísimas que te han realizado y se pueden encontrar fácilmente en internet. Me encantó, en una de ellas, tu comentario acerca del binomio igualdad/desigualdad y tu referencia a las palabras como forma de control. ¿Qué rol juega en tu escritura tu ideología, tus posturas políticas, tú siendo mujer?

El lenguaje es, sin duda, una herramienta de poder, siempre ha sido así. Las religiones han utilizado “la palabra de Dios” para someter a los pueblos. Ahora ese dominio, además, es el de las grandes corporaciones y otros medios de control.
Mi posición e ideología están en mi escritura, toda escritura es un acto político, escribir como sujeto mujer es un acto político; vivir, incluso, es un acto político.
Creo que recuperar el espacio del lenguaje como medio de defensa contra la manipulación es necesario e imprescindible. La manipulación y el desgaste que de algunas palabras ha realizado el propio sistema: feminismo, justicia, honor, etc., es tremenda, hay que restaurar su significación. En ese territorio la poesía tiene mucho que hacer. Y, sobre todo, enseñar a los niños a ver esas trampas, que solo se perciben con un buen uso del lenguaje, entendiendo sus entresijos. Esto se puede se puede hacer a través de la poesía y de la literatura, del arte en general.
Contrarrestar el ataque constante de los medios de des-comunicación, el bombardeo de un lenguaje hueco y comercial que pretende, simplemente, crear consumidores en lugar de seres pensantes, “sintientes” y críticos.

La poesía es un vehículo de…

La poesía es un vehículo, más que suficiente con eso. Pero también es el destino al que se dirige ese vehículo, y el camino por el que circula.

¿Qué tan fácil o complicado ha sido para ti vivir económicamente como escritora?

Ay, qué bonito sería eso. Pero no, yo no vivo de la escritura, la escritura me ayuda, pero te puedo decir que me dedico a mil cosas además de escribir: animo a leer, hago talleres de creación, doy cursos de poesía, he creado una web de formación online dedicada a la literatura, visito escuelas, bibliotecas, librerías… En fin, es un esfuerzo enorme en este país, España, que se desmorona a nivel social. Donde todos los derechos y los pilares de una sociedad que cuida de sus ciudadanos, y que fueron adquiridos mediante duras luchas, van cayendo, uno tras otro: los servicios públicos como la sanidad o la educación, los derechos más básicos como vivienda o alimentos y, por supuesto, y casi en primer lugar, todo lo cultural.

Entiendo que andas presentando tu libro Abecedario del cuerpo imaginado, platícanos por qué haikús y cómo decides crear este libro, que además complementa la palabra con ilustraciones realmente sobrias y bellas.

Ha sido un proceso larguísimo en el que he tenido la suerte de contar con dos personas maravillosas que se toman el trabajo de “hacer libros” con un gran compromiso: Guridi, el ilustrador, y Arianna, la editora de A buen paso.
La idea inicial del libro fue el abecedario, sí, pero al principio era un abecedario en prosa poética. Como te decía antes, el proceso de limpieza y pulido es el que da la forma real al libro, a veces se convierte en otra cosa, completamente diferente, como sucedió en este caso. Y así fue: limpiando y puliendo los textos en prosa ¡terminaron siendo haikús!
La idea era la misma, las palabras de cada letra también, pero quise despojar de todo lo sobrante, quise crear fogonazos, y para ello lo más adecuado son los haikús. También el público al que va dirigido, que son jóvenes y adultos, me hizo pensar que ese lenguaje, el breve de los haikús, sería apropiado.

¿Cuál ha sido la respuesta general de niños y niñas en tus talleres literarios, sobre todo la respuesta a la lectura y escritura de poesía?

Siempre es genial, jamás he dado un recital para niños o he realizado un taller en el que los niños no lo hayan disfrutado, no hayan participado o hayan creado sus poemas y leído y recitado de manera fantástica… en todos los talleres lo pasan bien.

Hay un boom del tema ahora mismo. Por ahí decías que si niños y niñas no leen, no pasa nada, con lo que estoy totalmente de acuerdo. Pero también sé que la literatura puede hacer más soportable la vida en un contexto lleno de dificultades de muchos tipos, un ambiente violento, por ejemplo. ¿Has escrito o tienes pensado escribir algún ensayo acerca de tus quehaceres como mediadora/animadora de lectura? Sería interesante leer tu perspectiva y tu experiencia.

No, creo que todos las personas pueden vivir sin leer, claro. Y que no todos los niños van a ser lectores, por más campañas que se realicen. Hay, además, una cierta obsesión en medir, incluso, las letras que tienen los libros que leerán los niños: “como ya lees solo tienes que leer libros con muchas letras”. Ay, qué desastre es eso.
Por otro lado, y algo que me parece mucho más preocupante: personas, amigos incluso, con un gran bagaje intelectual, que leen libros muy sesudos, pero que no se preocupan ni un ápice por las lecturas de sus hijos, y cuando digo ni un ápice, es exactamente eso, ni un ápice. Los dejan solos en el difícil camino de forjar una relación robusta entre pensamiento y lenguaje. No hay preocupación de qué autores o textos llegan a sus manos, eso me da bastante miedo. Ni qué decir tiene la poesía, otro tanto, todavía más grave, si cabe.
En cuanto a lo que comentas sobre la lectura como tabla de salvación, sí, totalmente de acuerdo. No sólo para sanar o contrarrestar ambientes violentos, en cualquier ámbito puede ayudar, tanto la lectura como la escritura.
Y no, de momento no he pensado escribir un ensayo sobre animación a la lectura, creo que no tengo suficiente experiencia para hacerlo. Sin embargo, sí es cierto que comienzo a acumular muchísimas reflexiones en torno a la poesía y la infancia, la mayoría de estas reflexiones las comparto con las alumnas (sí, siempre son mujeres) de los cursos de poesía que imparto en Atrapavientos. Tal vez hayas lanzado una semilla con tu pregunta y pueda pensar en armar un libro con esas reflexiones.

“La ciudad o la palabra pájaro fue un libro que nació a partir de una frase de un niño de cinco años: Los pájaros son lo que sostienen el mundo desde el aire”

Háblame de La ciudad o la palabra pájaro, por favor.

La ciudad o la palabra pájaro tuvo un proceso de escritura extraño. Nació de manera simultánea con dos voces (que en el libro se diferencian por la posición y el formato de las letras) y también en dos bloques.
Fue un libro que nació a partir de una frase de un niño de cinco años: “Los pájaros son lo que sostienen el mundo desde el aire”.
Desde ahí, el pájaro como metáfora de todo lo leve, de lo creativo, lo emocional, el territorio onírico, la intuición, etc. En contraposición con todo lo demás, con su destrucción, con el capitalismo y el patriarcado. Un recorrido desde una génesis soñada e imaginada, hasta la llegada a la ciudad, en la que se encarna la actualidad: el poder, el sistema capitalista y patriarcal, la falta de humanidad en la humanidad. La culminación de tantos miles de años de represión y oscuridad.
Ambas cosas forman parte de lo humano: lo etéreo que sostiene, metafóricamente, al mundo pero también lo terrible que ha hecho crecer con voracidad el dolor, lo injusto… de eso hablan los poemas. De la muerte del pájaro y de las murallas que se alzan alrededor de la ciudad.

¿Qué inquietudes artísticas trae consigo actualmente Mar Benegas?

Tengo varios proyectos “en danza”, libros que están en proceso de revisión, o para los que comienzo a buscar casita. También varias invitaciones para el próximo año, a llevar los talleres de poesía a escuelas y bibliotecas de España.
O el curso online de poesía infantil “Los niños se comen la luna” que imparto y que acabamos de iniciar, con el que disfruto muchísimo. Para mí, ese curso es un proyecto artístico, ya que la manera en que compartimos experiencias, procesos creativos y reflexiones es muy enriquecedora.

Veo que tienes mucha actividad cibernética. Invítanos, por favor, a leerte en tus blogs, compartiendo las direcciones.

Bueno, tengo mi blog personal (que, por desgracia no puedo atender demasiado). La web de El sitio de las palabras. El blog de poesía infantil que acabo de crear hace poquito, Los niños se comen la luna.
Y mi perfil en Facebook, que sí actualizo con asiduidad.

¿Dónde podemos conseguir tus libros en México? O tal vez vía correo convencional.

Sí, tal vez a través de alguna librería que realice envíos hasta allí o de las propias editoriales, en el caso de La ciudad o la palabra pájaro, Huerga y Fierro, por ejemplo.
A Buen Paso sí tiene distribución en América Latina, imagino que Abecedario del cuerpo imaginado se puede solicitar en las librerías.
La verdad es que ese asunto, el de si llegan o no lo libros, no lo tengo muy claro y no sé bien qué decirte.

¿Cuáles son tus títulos hasta ahora publicados y qué proyectos vienen en un futuro cercano? Alguna visita a México, quizá… ¡ojalá!

Maquetación 1Hay varios proyectos que se acercan que me hacen mucha ilusión. Por ejemplo, una antología de poesía para leer en familia: 44 poemas para leer con niños, de una editorial española que se llama Litera, que recoge 44 poemas de las dos orilllas, de hoy y de antes, para más niños y para más jóvenes. Un trabajo muy intenso del que he disfrutado mucho. Y que ya es inminente.
O un libro que saldrá en diciembre, un cuento que habla sobre la creatividad y la imaginación en la infancia: “No es fácil vivir con un tigre”, ilustrado por Blanca bk y que editará Unaria.
Y en 2014, si no sucede nada, Cómetelo todo, ilustrado por Mariona Cabassa en la editorial Takatuka, y La caja de las palabras, ilustrado por Eva Vázquez, con la editorial Lóguez.
Además, se está fraguando la re-edición de A lo bestia, ampliada y mejorada en otra editorial. Es un libro que me ha dado muchísimas alegrías y que espero siga haciéndolo en esta nueva andadura.
En cuanto a México, ojalá algún proyecto me llevase a aquellas tierras.

¿Quieres agregar algo para tus lectoras y lectores?

Darles las gracias, claro. También agradecer, en especial, a los lectores del Abecedario del cuerpo imaginado, porque me están llegando algunos comentarios realmente hermosos de su lectura, y eso me da fuerzas para seguir en la brecha. Y a ti, gracias también, por tu intensa y amable entrevista.

Anuncios

Comenta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Basic HTML is allowed. Your email address will not be published.

Subscribe to this comment feed via RSS

A %d blogueros les gusta esto: