¿Cómo hablar y escribir en posmoderno?

Aquí una guía rápida para hablar y escribir posmoderno.

Primero, para dejar claro esto, necesitas recordar que el lenguaje hablado o escrito de forma sencilla está fuera de todo sentido. Es demasiado realista, modernista y obvio. El lenguaje posmoderno requiere que uno use el juego, la parodia y lo indeterminado como técnicas de crítica.

Frecuentemente, esto es un requerimiento un tanto difícil, pero en determinados casos, lo oscuro resulta ser un buen sustituto. Por ejemplo, imaginemos que quieres decir algo como: “Deberíamos poner atención a los puntos de vista de las sociedades no occidentales de tal forma que podamos aprender de sus juicios e ideas que nos afectan”. Bien, esto podría parecer un planteamiento honesto pero también soso. Para ser hablantes posmodernos quitemos la noción de “punto de vista” y cambiémosla por “voces” o mejor “vocalidades” o, mucho mejor, por “multivocalidades”. Agreguemos un adjetivo como “intertextual” y listo, se ha logrado la idea. La expresión “sociedades no occidentales” también es muy plana. ¿Qué tal un “los otros poscoloniales”? Para hablar con propiedad posmoderna uno debe tener la maestría y habilidad en el uso de un atadillo de juicios al margen del racismo común, sexismo o edad, etc. Por ejemplo, falogocentrismo (rigidez masculina combinada con formas racionalistas de una lógica binaria).

Finalmente, “nos afectan” suena como pijamas aburridas. Se sugiere usar más verbos y frases oscuras como “mediar nuestras identidades”. Así, el enunciado final se diría: “Deberíamos escuchar a lo intertextual, y a las multivocalidades de los otros poscoloniales que están al margen de la cultura Occidental, de tal forma que podamos aprender acerca de los juicios faloegocéntricos que median nuestras identidades”. ¡Eso es hablar posmoderno!

Habrá ocasiones en que estemos apurados y no tengamos tiempo para juntar el mínimo número de sinónimos posmodernos y neologismos requeridos para evitar la desgracia pública. Recuerda, decir una cosa errónea es aceptable en tanto se diga de la forma correcta. Esto me lleva a una segunda estrategia importante en el hablar posmoderno, que indica que hay que usar cuantos sufijos, prefijos, guiones, diagonales, subrayados y todo lo que tu computadora (imprescindible para escribir posmoderno) pueda cocinar.

Puedes hacer una carta de referencia rápida para evitar retrasos de tiempo. Hazla con tres columnas. En la columna A pon prefijos: post-, hiper-, pre-, de-, dis-, re-, ex- y contra. En la columna B pon tus sufijos y finales relacionados: ismo-, itis-, ación-, ividad- y tricidad. En la columna C, agrega una serie de nombres respetables relacionados con adjetivos impresionantes o escuelas de pensamiento, por ejemplo: Barthes (barthesiano), Foucault (foculteano), Derrida (derrideano).

Pongamos una prueba, si quieres decir o escribir algo así: “los edificios contemporáneos son alienantes”. Eso está aceptable pero, por supuesto, no inicia bien. Ni siquiera llegarías a una segunda ronda de galletas con queso o botana en la recepción de una conferencia con una línea como esa. De hecho, con un enunciado así, te pedirían que te quedaras a hacer la limpieza después de la recepción de la conferencia. Ve a tu carta de tres columnas y encuentra primero un prefijo. El pre es útil como el post, o varios prefijos usados al mismo tiempo es genial. En lugar de decir “edificios contemporáneos” se creativo. La expresión: “las pre-post-espacialidades de la hiper-contemporaneidad-contra-arquitectural” será promisoria. Tendrás que deshacerte del término débil y contextual de “alienantes” y sustituir por unas buenas palabras y sufijos de tu columna B. ¿Qué tal antisocialidad? O se más posmoderno e introduce ambigüedad con la frase enlazada “antisocialidad/seductividad”.

Luego, ve a la columna C y toma unos nombres de esos cuyas obras todos coinciden que son importantes pero que difícilmente alguno haya tenido el tiempo o el interés de leer. Cuando hay duda, los teóricos europeos son mejores. Recomiendo al sociólogo Jean Baudrillard, dado que él ha escrito una buena cantidad de material de difícil lectura acerca del espacio posmoderno. No olvides hacer mención de lo relacionado con el género. Finalmente, agrega unas palabras que suavicen el nudo de todo ese bien atado desorden, sin olvidar incluir en el paquete algunos guiones, diagonales y paréntesis. ¿Qué es lo que obtienes? La línea: “Las pre/post/espacialidades de la contra-arquitectura hiper-contemporánea, nos (re)obligan a una recurrencialidad ambivalente de antisocialidad/seductividad, ya enunciada en un discurso Baudrillardeano-sin/género de subjetividad granulada”. Después de decir esto, se hará un silencio tal que podrás escuchar una aguja postindustrial caer en el piso retrocultural.

En algún punto podrías incluso preguntarte de qué estás hablando. Este riesgo confronta a todos aquellos que hablaren posmoderno, y debe ser cuidadosamente evitado. Siempre debes darle al otro interlocutor la impresión de que ha perdido el punto de referencia, y entonces de esa manera seguir con otro ataque de verborrea posmoderna hacia ellos como una “simplificación” o “aclaración” de tu línea original. Si eso no funciona, podrías dejarlo con una terrible línea de pensamiento modernista como “no lo sé”. No te preocupes, podrías también decir: “la inestabilidad de tu pregunta me deja con varias respuestas de diversos niveles cuya interconectividad no puedo expresar en la coherencia logocéntrica que tú buscas. Quizá al menos podría decir que la realidad es por demás incoherente y que sus (mis)representaciones son tan inconfiables que ni con todo el tiempo del mundo podríamos explorar. ¿Tienes otra pregunta? ¿No?, entonces pasa el queso y las galletas”.

Stephen Katz

Profesor de Sociología en la Universidad de Trent, Ontario.

Este texto fue tomado de esta fuente y fue traducido por Jaime Bailleres.

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24 Responses to “¿Cómo hablar y escribir en posmoderno?”

  1. Adolfo

    Hay un error en este párrafo:

    Frecuentemente, esto es un requerimiento un tanto difícil, pero en determinados casos, lo oscuro resulta ser un buen sustituto. Por ejemplo, imaginemos que quieres decir algo como: “Deberíamos poner atención a los puntos de vista de la sociedad Occidental de tal forma que podamos aprender de sus juicios e ideas que nos afectan”. Bien, esto podría parecer un planteamiento honesto pero también soso. Para ser hablantes posmodernos quitemos la noción de “punto de vista” y cambiémosla por “voces” o mejor “vocalidades” o, mucho mejor, por “multivocalidades”. Agreguemos un adjetivo como “intertextual” y listo, se ha logrado la idea. La expresión “gente de afuera” también es muy plana. ¿Qué tal un “los otros poscoloniales”? Para hablar con propiedad posmoderna uno debe tener la maestría y habilidad en el uso de un atadillo de juicios al margen del racismo común, sexismo o edad, etc. Por ejemplo, faloegocentrismo (rigidez masculina combinada con formas racionalistas de una lógica binaria).

    En: “Deberíamos poner atención a los puntos de vista de la sociedad Occidental de tal forma que podamos aprender de sus juicios e ideas que nos afectan”. Hace falta la expresión “gente de afuera” de la que se habla dos oraciones después.

    Saludos.

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  2. Luz de Lourdes (@LuzdeLourdesGO)

    [Horas después:]

    Más: para mejor español postmoderno, vuélense todas las tildes, al cabo ni sirven. Y, de paso, las comas de subordinación. Tampoco sirven.

    Y que se sepa: yo no escribo –ni hablo– en español postmoderno. Conste.

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  3. Daniel González Erices

    estimado, si va ud. a promocionar este tipo de reparos contrapostmodernos -asumo para sentirse ud. más cool que los “postmodernos” mismos- al menos tómese la molestia de comprender, o de lo contrario investigar, para saber de qué se habla en el texto de katz: ud. traduce “phallogocentricism” por “falocentrismo” en dos oportunidades, es decir, no un error, sino una flagrante ignorancia. ahí nada tiene que ver el ego masculino (que creo puede haber sido la pista para su falta), pues guarda relación con el “logocentrismo”, la predominancia del “LOGOS”, concepto crítico fundamental de la filosofía del s. XX. y aquí va un comentario a ud., que denuncia la barbarie hipermoderna, de la que puede ser ud., de hecho, el mejor ejemplo: hay que emprenderlas contra todo y todos, aunque no se tenga idea de qué se habla ni de qué se cuestiona, el punto es cuestionar, denostar, y hacer eso lo convierte a ud. en alguien “cool”. es decir, el malestar como un producto de consumo. estimado, de simular ser un intelectual con algo de monta, estudie, lea, infórmese; luego de eso, asegúrese de entender el texto que postea en su blog más allá de lo “cool” que le pueda resultar.

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    • Francisco Serratos

      Gracias por el tip, pero si usted realmente quiere reclamar el tema de este texto, pues vaya y coméntenselo en una carta (en inglés, por su puesto) al mismísimo Katz (él es quien lo denuncia, no nosotros, ni si quiera el traductor –¿sabe leer los créditos?–, él puede responderle sus quejas y tal vez le ayude a encontrar una palabra menos posmoderna que ‘cool’. ¡Suerte!

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  4. Daniel González Erices

    me percato que la comprensión lectora falla dramáticamente: mi reparo no tiene que ver con katz –quien seguramente leyó a derrida, o se enteró muy bien de sus argumentos–. mi reparo tiene que ver con el traductor/editor/dueño de este blog que sube una columna crítica sin saber qué es lo que se critica, hecho que se denuncia en la imposibilidad de poder traducir correctamente el contenido original de la columna (si supiera qué es lo criticado, parodiado, ironizado por katz, claramente no habría escrito reiteradamente “falocentrismo”). la pregunta que viene es: ¿cuál es el objeto de hacerse parte de una crítica –o malestar– sobre algo que no comprende, o sobre algo de lo que no se halla informado? ¿para parecer –aunque a ud. le moleste, porq ciertamente no comprendió era una ironía– “cool”?

    Responder
  5. Daniel González Erices

    me percato que la comprensión lectora falla dramáticamente: mi reparo no tiene que ver con katz –quien seguramente leyó a derrida, o se enteró muy bien de sus argumentos–. mi reparo tiene que ver con el traductor/editor/dueño de este blog que sube una columna crítica sin saber qué es lo que se critica, hecho que se denuncia en la imposibilidad de poder traducir correctamente el contenido original de la columna (si supiera qué es lo criticado, parodiado, ironizado por katz, claramente no habría escrito reiteradamente “falocentrismo”). la pregunta que viene es: ¿cuál es el objeto de hacerse parte de una crítica –o malestar– sobre algo que no comprende, o sobre algo de lo que no se halla informado? ¿para parecer –aunque a ud. le moleste, porq ciertamente no comprendió era una ironía– “cool”?

    Responder
    • Francisco Serratos

      Querido lector, el error que usted marca no fue conceptual, sino de edición. Para demostrárselo, le voy a contestar en inglés:
      This a collective blog, every collaborator is free to post, translate, interview or write whatever they want because one of our goals as a responsible website is to respect freedom of thought and beliefs. If you disagree with our content, your comments are welcomed, but if you come here only to judge us without knowing who we are, what we study, read or write (yes, all of us have published books on every subject you can imagine, theory, poetry, art, literature, philosophy, and ¡yes! translations), then we suggest you to visit other sources of information that are more akin with your intellectual background.
      En passant, j’ai lu Jacques Derrida en français. Lo que no entiendo es su posmoderna sintaxis y uso de signos de puntuación. Saludos.

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      • Víctor Hurtado Oviedo

        Bien por la crítica a la popmodernidad. Los popmodernos son los únicos “irreverentes” que no permiten que se rían de ellos. Los popmodernos son solemnes. La obscuridad del lenguaje es una muestra de soberbia elitista; en cambio, la claridad es democrática porque intenta compartir las ideas. Leamos “El olvido de la razón”, de Juan José Sebreli, para conocer los caprichos de la popmodernidad.

  6. Hache

    jeje ese postmo-daniel, muy falogocéntrico! prueba con el grado cero de la escritura, haz como yo, mira, mira, escribo como me sale…o comprate un perro y paga por sexo,,, crece la trata de personas pero así nos ahorramos tanto frustración depositada y camuflajeada en/de la academia…es un simple y buen artículo. Por una o dos palabras mal traducidas, incomprendidas etc no significa q no nos sirva o que quien lo publica/reproduce (ja que postmo que soy!!) no entiende al 100% de qué va…es un blog macho no es la tesis de nadie…Mejor no lo ha podidos expresas Víctor… y Lala tiene la posta eh? se lo escuchó primero a Feinman tonces lo demás es una “Idiotez” Feinman es un grande pero es compilador de cosas también muy al estilo Marta Harnecker, salvando las distancia a favor de Feinman por supuesto…

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  7. Copylove y la gestión de los Cuidados

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