Yo es otro

Está comprobado, aun cuando nuestras teorías sobre la educación y nuestros ideales humanísticos y liberales no lo hayan comprendido, que un hombre puede tocar las obras de Bach por la tarde, y tocarlas bien, o leer y entender perfectamente a Pushkin, y a la mañana siguiente ir a cumplir con sus obligaciones en Auschwitz y en los sótanos de la policía.

                                                                                           George Steiner

I

Sin querer soltar el cuerpo de su madre, el niño que yo soy me mira y en sus ojos reconozco el odio y el terror, mis nuevos padres. No muy lejos, unos tambores llenos de ácido permanecen abiertos.

A ver perra, dame a tu cachorro.

La veo gritar.

II

Esto es lo que tienen que hacer, hijos de puta

los hombres empezaron a golpearse con los mazos. Me divertí. Atrás, varias mujeres eran violadas en el suelo encharcado de sangre. Adentro, todo huele a sangre y a quemado. Todo duele adentro. Todo duele dentro

de los otros

de nosotros    todo

duele a los que somos con ese mazo en las manos

los que sienten miedo compasión por el que matan

yo fui quien dijo por favor tengo una hija

tuve que matar a dos muchachos que también dijeron

por favor tengo familia por favor dios mío

asesinar se vuelve fácil cuando lo pierdes todo

fui yo soy el que se orinó encima y tiene el mazo en las manos

contra su propio abuelo

soy el nieto enfermo el niño que murió

dentro del cuerpo de la angustia penetrada por barretas

soy el anciano que me está mirando

cuya cara escupo

qué me ves pendejo te vas a morir

soy ese hombre y el gargajo en sus arrugas

la risa de los otros que también lo escupen

soy la muerte el perro sucio

el que pidió perdón que quiso defender

soy la muchacha que violamos frente a su noviecito

la flaquita que murió sin que nos percatemos

y la violamos más

soy el cadáver y la bala soy la mano

que estrechaste ayer

la que se pone con la palma para arriba

poco antes

de la comunión.

III

Asesinar es fácil cuando lo pierdes todo

pero nunca lo has perdido todo

cuando ves al que se muere

por no hacer lo que yo hice por no ser lo que yo soy

el que lo escupe el que no tiene miedo

de la muerte de la muerte

ser el otro es no poder hacer

lo que hay que hacer para vivir    así

matando otros con el rostro tuyo

los cobardes los que no quisieron

apalear a sus hermanos

asesinar es fácil cuando lo pierdes todo

pero nunca lo has perdido todo

si ves al que no hace lo que hiciste tú

cuando te grita

sobre el charco de su miedo

que eres un cobarde.

Manuel Iris


Manuel Iris Campeche 4Manuel Iris (1983). Poeta. Premio Nacional de Poesía “Mérida” (2009). Autor de Cuaderno de los sueños (Tierra Adentro 2009), y compilador de En la orilla del silencio. Ensayos sobre Alí Chumacero (Tierra Adentro, 2012). Licenciado en Literatura Latinoamericana por al UADY, con maestría en Literatura hispanoamericana por la Universidad Estatal de Nuevo México (EEUU). Doctor en lenguas romances por la Universidad de Cincinnati (EEUU). Email: manueliris65@gmail.com

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